7 Mecanismos adaptativos que están presente en las plantas de desierto.

Las plantas de desierto a través del tiempo han desarrollado gracias a la evolución diversos mecanismos de adaptación que les permite tener una increíble resistencia a la sequía, las altas temperaturas y a otras condiciones extremas que reinan en los desiertos.

El hombre ha aprendido a explotar ese potencial en los desiertos,  en países como México es común observar como existen sistemas de producción de plantas áridas, aprovechando al máximo esos recursos.

Existen varias plantas de desierto que se pueden aprovechar para el beneficio del hombre, por ejemplo la palma (Yucca filifera) que se utiliza con fin alimenticio, ya que sus flores son comestibles, otra especie del mismo género es Yucca carnerosana que es común ver su uso para la obtención de fibra.

Hay otras especies como Parthenium argentatum de la cual se extrae hule, la planta de candelilla (Euphorbia antisyphilitica) se usa para obtener cera y la lechuguilla (Agave lechuguilla) para la obtención de fibra para cordelería.

La resistencia de las plantas de desierto a la sequía puede definirse como la capacidad que poseen para tolerar el déficit de agua, entre las ventajas adaptativas que han desarrollado a través de los años encontramos:

  1. Sistemas radiculares muy profundos y anchos.
  2. Tejidos con la capacidad de almacenar agua.
  3. Poseen cubiertas cerosas, pelos o cubiertas protectoras.
  4. Poseen caducifoleidad, que es la capacidad de reducir su superficie foliar.
  5. Tienen tallos fotosintetizadores.
  6. Aun cuando exista una gran cantidad de sequedad en el aire, hay una tolerancia de los tejidos a una reducida cantidad de agua.
  7. Tienen altas concentraciones osmóticas lo que les permite absorber la humedad de suelos excesivamente secos.
  8. Un crecimiento adaptativo a las estaciones en la que el agua está disponible.

Le recomendamos leer: Los 5 grandes grupos de hormonas vegetales y sus efectos fisiológicos

7 Mecanismos de adaptación de las plantas de desierto:

Género de cactaceae en el desierto.

1. Disminución de la superficie transpiratoria:

La reducción de la superficie de transpiración provoca una mengua en la pérdida de agua por transpiración, esto se logra por tres características adaptativas: Las plantas perennifolias pueden enrollar sus hojas por plegarla del haz hacia el envés, un ejemplo bastante común de estas condiciones se pueden observar en plantas de los géneros  Frankenia y Orthosphenia.

La otra característica adaptativa se debe a un desarrollo bastante compacto de la copa o del follaje, bastante común en los géneros Dissidia, Pectis o Chrysactinia. Y por último tenemos el mecanismo más común, que podemos apreciarlo en casi todos los representantes de la familia de las cactáceas que es la disminución de la relación superficie/volumen.

2. Cambios en la radiación absorbida:

La carga energética es determinada por la cantidad de radiación que llega hacia la hoja, que a su vez se relacionan directamente con la evapotranspiración.

Estos cambios en la radiación se logra gracias a dos característica adaptativa, la primera por  Heliotropismo (movimientos foliares) y la segunda por las diferencias de reflexión de las hojas por acción de la presencia de pelos, cristales de sal o superficies cerosas en la superficie foliar. Es común en plantas halófitas.

Plantas halófitas.

3. Movimientos heliotrópicos:

En las plantas de desierto se presentan dos clases de movimientos:

  • Movimiento Paraheliotrópicos:

Hacen que las hojas se mantengan de forma paralela a los rayos solares y disminuyen la carga energética de éstos, la transpiración y la temperatura foliar.

  • Movimiento Diaheliotrópico:

Este movimiento permite que las hojas se muevan y permanezca perpendiculares a los rayos solares, lo que permite a las anuales tener una máxima captación de energía luminosa todo el día. Ambos tipos de movimiento se han observado en las xerófitas, sobre todo en las anuales.

4. Banco de semillas:

Un banco de semillas es una reserva presente en el suelo de semillas viables. Las semillas que se encuentran en el suelo presentan diferentes orígenes: unas son producidas por las plantas del área, o bien, provienen de otros sitios y han llegado a dicha zona por el movimiento de diferentes agentes dispersores.

Hay dos tipos de factores que influyen en que estas semillas se conserven sin germinar: intrínsecos, como diversos tipos de latencia, inhibidores químicos u otros no bien conocidos aún, o bien factores extrínsecos, como escasez de agua, de luz, de una escarificación mecánica o bien de oxígeno suficiente, debido al hecho de encontrarse enterradas.

También le puede interesar: 5 Generalidades en el cultivo de papaya que mejoraran tu producción.

5. Latencia:

La latencia es el estado en el cual las semillas viables no germinan aunque estén dadas las condiciones favorables para hacerlo. En plantas de desierto diversas investigaciones arrojaron que:

Si las plantas tienen semillas con dos tipos de dispersión, los mecanismos de reproducción se maximizan; así, si la dispersión de semillas es baja, las semillas tienen germinación RETARDADA y si la dispersión es alta, la germinación es rápida.

6. Germinación:

Vegetación en un oasis.

La germinación y el establecimiento de las plántulas son las primeras dos fases más importante en cualquier planta vascular.

Existe un gran número de factores que afectan la germinación, como temperatura, tanto los promedios como las fluctuaciones durante la germinación; temperatura durante la fase latente, así como también la disponibilidad de humedad; sales o sustancias químicas disueltas en el suelo y diferencias en las concentraciones de gas atmosférico en el suelo.

Las semillas que como estrategia adaptativa retrasan su germinación, están sujetas a la depredación por hormigas y roedores granívoros; mantenerse latentes en estaciones que podrían ser adecuadas para la reproducción involucran un decremento del potencial reproductivo.

Las plantas que no germinan de inmediato en respuesta a condiciones favorables, probablemente están sujetas a una mayor competencia con individuos ya establecidos que responden en forma inmediata a la disponibilidad del agua.

Las plantas de desierto según su germinación y establecimiento, se dividen en cinco grupos:

a) Anuales de verano:

Se localizan después de las lluvias del verano, y sus ciclos de vida son cortos, tal vez debido a que se desarrollan bajo temperaturas muy altas. Ejemplos: Amaranthus fimbriatus, Boerhavia spicata, Bouteloua aristidoides, B. barbata, Euphorbia micromera, E. setiloba, Mollugo cerviana, Pectis papposa, Portulaca oleracea y otras.

b) Anuales de primavera:

Estas especies germinan durante en el período invernal y florecen en primavera. La mayoría es de tamaño pequeño; a menudo forman rosetas, y son de lento crecimiento por las bajas temperaturas invernales. Ejemplos: Cryptantha spp.; Eriophyllum wallacei, Gilia spp.; Nemacladus sp.; Pectocarya, Plantago spp entre otras.

c) Anuales de primavera que germinan en verano y otoño:

Constituyen un grupo grande de especies, que germinan después de un periodo de crecimiento suficientemente largo en el otoño, debido al efecto de las lluvias de verano y otoño. Son las típicas anuales de primavera, como: Abronia villosa, Erodium cicutarium, Oenothera deltoides, Salvia columbariae, entre otras.

d) Plantas cuyas condiciones de germinación no son tan rigurosas:

Como algunas cucurbitáceas, como Datura spp. y Palafoxia linearis. Prácticamente pueden encontrarse en cualquier época del año, cuando la temperatura no es muy baja y hay suficiente humedad.

e) Arbustos:

Casi todos germinan en verano, como: Acacia, Chilopsis, Dalea, Fouquieria, Hymenoclea, Hyptis, Larrea, Lycium, entre otras.

7. Mecanismos adaptativos desarrollados por las raíces:

  • Penetración rápida y profunda de las raíces absorbentes.
  • Sistemas radiculares muy desarrollados.
  • Mecanismos que permiten un máximo de captación de agua, principalmente por una gran eficiencia del sistema radicular.
  • Adaptaciones que permiten asegurar la conservación y el uso eficiente del agua adquirida, lo cual involucra la tolerancia al estrés hídrico, pero también la evasión de aquellas especies que restringen sus actividades a los períodos de disponibilidad de agua.
  • Estructuras (bioquímicas y fisiológicas) que protegen a las células y tejidos de las plantas de desierto del daño o muerte durante un periodo de desecación seria.

Podría interesarle: Las 5 plantas acuáticas más comunes y fáciles de sembrar en el hogar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *